viernes, 9 de noviembre de 2012

El Canto de las Aves y el Sol

      En mi vida todo lo que suena a belleza es mujer. Todo lo que me parece indescriptible de cualquier modo lo intento describir. Todo lo que creo que es mortal lo entrego a la literatura para que ella lo vuelva eterno.

—¿Qué es ese sonido tan hermoso?
—Son las aves cantando.

      Dije una vez que la literatura era un pájaro. Dije también que la voz de "mi Noelia" era como el canto de las aves. Podría pensar, entonces, que su voz es poesía. Su palabra es arte, es luz, es amor. Su voz es todo y al mismo tiempo es nada. Podría pensar que la amo, pero no lo sé.

—¿Es posible pensar tantas cosas románticas de una preciosa mujer sin siquiera conocerla?
—De que es posible; es posible, pero no creo que sea lo correcto.
—¿Y usted qué tanto sabe de amor?
—Lo mismo que usted, claro está.
—En ese caso, he de suponer que no sabemos nada... ¿Y qué es lo correcto?
—Lo correcto es lo que no es incorrecto.
—Correcto.



      El canto se escucha distante, 
y el maravilloso sol,
que es su belleza radiante, 
se va sin decirme adiós.

Las horas más sublimes han de ser,
en las que pueda oír su palabra cuando hable,
 responderle con mi voz, 
considerada académicamente como "aceptable", 
y que su piel de luna con brillo de sol,
me alumbre y me dé calor.


      En mi vida todo lo que suena a belleza es mujer. Todo lo que me parece indescriptible de cualquier modo lo intento describir. Todo lo que creo que es mortal lo entrego a la literatura para que ella lo vuelva eterno. Todo lo que quiero es amor, porque amor soy y en amor me convertiré. Todo lo que me hace falta es tu canto y tu sol; placeres para mis oídos y para mi visión. 

viernes, 19 de octubre de 2012

Flor de Jazmín

      En el momento en que la flor cayó en tu jardín; la tomaste entre tus manos, percibiste su divino perfume y no la quisiste soltar... pero el viento te la arrancó. Te quedaste sin tu flor de jazmín, con tus brazos heridos y tu corazón cortado. ¿Quedarán flores en tu jardín? ¿Quedarán más flores de jazmín?

      Probablemente sí, pero ninguna como ella. Montones y montones llenan la grama de blanco y rosa, mas no hay ninguna que tenga ese brillo, ninguna que se pueda lucir junto a sus cabellos... porque ni siquiera sabes dónde están ahora sus cabellos.


      En realidad no entiendo lo que debes estar sintiendo, pero estoy seguro de que el cielo no para de llorar por una razón. Esta lluvia es la ausencia de tu flor de jazmín. El dolor de la misma tierra al sentir su cuerpo echando raíces desde donde se encuentra ahora... Ojalá crezca algo sobre ese césped que llora por las mañanas y amanece mojado por esas lágrimas de rocío... Ojalá crezca algo, y que ese algo sean unas flores de jazmín.

      "No es posible amar hasta morir, porque el amor es inmortalidad"— Emily Dickinson

jueves, 11 de octubre de 2012

La vida sin Nino

      Nino Bravo nunca me dijo cómo terminó la historia con Noelia... ¿será que la saludó? ¿la conoció? ¿Cada cuánto tiempo la veía? ¿Se desilusionó? ¿Noelia sabría que le escribió la canción? ¿Noelia existía? Lástima que no pueda preguntarle todas estas cosas.

      Mi vida es un trabajo de investigación con una metodología intrincada que ni yo mismo entiendo. Y por lo general, resulta documental, ya que no existe mucha "experimentación", aunque la frustración y el "factor maldita sea" siempre están presentes.

    Vivo en un régimen de casa por cárcel, hablando metafóricamente (como acostumbro), la posibilidad de libertad la representa el amor, pero siento que, cuando el amor toque a la puerta, lo confundiré con los testigos de Jehová... y por supuesto, no le abriré. Espero estar equivocado... y ¡espero que no sea testigo de Jehová!



      Mi vida es una novela muy mala: mucha tensión sin justificación y descripciones cósmicas y espectaculares de una insignificante miga de pan. Un soliloquio de ilusiones y desilusiones de una mente inquieta y un corazón con arritmias sentimentales. Mi vida podría estar en Venevisión... pero creo que me darían motivo para suicidarme... esta vez no sé si hablo metafóricamente.

      Si Nino Bravo estuviese por acá le preguntaría qué hacer... y quizás le haría caso. De momento seguiré escribiendo estas "cartas amarillas", tal vez algún día las leas y encuentres "mil te quiero y mil caricias".

lunes, 8 de octubre de 2012

Mis pequeñas cosas - Carta para mí

Querido yo;

      Te escribo porque sé que no consigues qué decirte para sonreír otra vez... Porque andas desanimado como un pendejo y no me parece.

      Te escribo viéndome el dedo meñique y pensando que es una herida de guerra infectada, pero eso no es lo que quiero que leas.

      Te escribo porque sé que hay pequeñas cosas que te harán sonreír otra vez... Esas pequeñas cosas que ves cada día y amas, pero no tienes idea de cuánto.

      Te escribo por el mismo amor, tu eterna inspiración para vivir... de hecho esta mañana soñaste con “tu Noelia” y no querías despertarte.... Las personas que amas, que te hacen feliz y hacen que cada día tenga una inesperada alegría escondida entre sus horas, un abrazo entre sus minutos y una palabra entre sus segundos.

      Te escribo por la libertad, alejada de derechas e izquierdas... la “Beatriz” de este “Dante”, la “Julieta” de este “Romeo”... Libres hasta la muerte ¿Libres de verdad? “Somos esclavos de nuestra propia libertad”, bueno, creo que eres libre de escoger tus grilletes.

      Te escribo por tu ambición y tu egoísmo, tus fuerzas naturales. Las ganas de llegar a donde te dé la gana... si es que te da la gana. El poder de tu ego ¿quién dijo esa mariquera de que el egoísmo es vil? El altruismo es la más bella demostración de egoísmo... Hasta a Dios le gusta que le demos gracias por salvarnos de nuestros pecados. El egoísmo es tu luz... El egocentrismo ya es otro asunto. Si te estás escribiendo a ti mismo, debes estar claro de que te amas... Que jode.

      Te escribo porque me dio la gana de escribirte, porque quiero que recuerdes que con esas pequeñas (algunas medianas) cosas te basta, porque la “autoayuda” de Paulo Coelho lo “autoayuda” a él y no a ti... Porque te pongas a escuchar canciones de Burt Bacharach, de Dean Martin o de Louis Armstrong.



      Te escribo, pero me basta con que me respondas con una sonrisa.

      Te quiere, tú mismo.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Híbrido elemental

    Para Neyda Urbáez; una híbrida elemental o un sexto elemento:

   Tus ojos son de agua, pero en su centro veo un fuego encendido; como si se tratase de un volcán marino que está a punto de estallar; tu piel es tierra que muy probablemente nació de alguna de las erupciones de tus ojos, lágrimas de mar y lava; y tus cabellos, que bailan con la brisa sobre lo más alto de tu cabeza y descienden por tus hombros, son de aire: aire que baja como cascadas y en ocasiones se vuelven preciosos rulos huracanados. 

   Eres un híbrido elemental al que han decidido llamar humano, un animal que no quiere que lo llamen animal, una bestia que en pleno uso de su consciencia desprecia que le digan bestia. Eres un híbrido elemental que tiene las facciones de un humano, pero que simplemente no puede ser llamado "humano" porque tienes algo más que muchos otros de tu especie, algo tan elemental que trasciende a los mismos elementos: la naturaleza humana, el alma libre, tu misma vida. 



   Eres un híbrido elemental que no tiene problema con que le digan animal, porque tienes en ti, la sangre del planeta que también es de los tuyos. Sus océanos son ojos con volcanes en sus profundidades, su tierra es su piel que fue formada por las erupciones de lágrimas de sangre en llamas, la brisa gira eternamente en el espacio como cabellos que intentan ser peinados pero resultan indomables y más que todo esto, te tiene a ti, híbrido elemental: la fuerza y debilidad de sus andares, la vida que da vida.

   Eres un mundo, híbrido elemental y una eterna fuente de arte. Sonríe... pero si tienes que llorar, recuerda que tus lágrimas también son capaces de crear.

"Debe haber algo extrañamente sagrado en la sal: está en nuestras lágrimas y está en el mar"— Khalil Gibran.

jueves, 20 de septiembre de 2012

El Primer Paso - Confesiones de un hombre con corazón de quinceañera

No me creerían si les digo que no he besado nunca a nadie, que soy más virgen que el aceite de oliva, que nunca me he atrevido a decirle directamente a alguien que me gusta. No me creerían que soy un hombre con el corazón de una quinceañera. Un hombre que vive el amor, sueña con el amor, le escribe al amor, pero le tiene un miedo que no puede describir. 

Es miedo al fracaso, miedo al "no"... ¿o es miedo al éxito? ¿miedo al "sí"? Leí una vez en un cartel  en el consultorio de un excelente médico que admiro (entre tantas cosas, por su filosofía holística) que decía: "¿Qué es más dañino?: ¿El éxito, o el fracaso?". Y es esa preguntica la que no logro responder.  ¿A qué le tengo miedo? 

No me atrevo a acercarme a decirle "hola". Ni el primer paso... La vaina tiene que ser asistida. Todos los pasos que doy en este asunto son pa'trás o "de cangrejo"... pero es que ¿qué pensará de mí? 

Si leyese esto, lo más probable sería que piense que soy un huevón. Ya el mundo me ha dicho "huevón"... y le doy la razón no sabiendo cómo responderle.



Hablo de una joven que me gusta, pero que no conozco... Una Noelia que no se llama Noelia, pues.

Solo me he enamorado dos veces: una de ellas se fue muy lejos y ahora menos le diré algo... y la otra: 

Tengo ganas de pararme frente a ella y decirle de una vez que me gusta, que me encanta su cabello, que me encantan sus ojos, que casi todo lo que he escrito, lo he escrito por ella, pero no puedo, y no es solo por mi indecisión, hay otra cosa, pero no les cuento.

No me creerían que soy un hombre con el corazón de una quinceañera... y de paso, no cualquier quinceañera...  ¡una quinceañera pajua! ¡Y no llega el tiempo de vals!

domingo, 16 de septiembre de 2012

¿Dónde están mis sueños?

Para Isabel Perdomo, soñadora y «pierdesueños» como yo: 

Hay veces que despierto y creo que alguien se está robando mis sueños. Los peces del río nadan constantemente entre las corrientes, con ellas y en contra de ellas... cada quien decide dónde está la represa, cada quien decide hasta dónde llegan los peces, pero siento que hay un pescador ilegal. Un pescador que no logro identificar. Me levanto y no logro recordar por dónde paseé, no tengo idea de qué rayos hice en mis viajes nocturnos, pues al fin, y al cabo, todos somos sonámbulos... de distintos tipos, pero caminantes de las infinitas veredas de la mente. 



Esta noche logré ver la cara del pescador, por un momento creí que no tenía rostro, pero miré hacia el agua y observé mi reflejo dos veces... Hay veces que despierto y sé que alguien se está robando mis sueños... lo que quiero saber es dónde los estoy poniendo.

Frase descontextualizada: "La sociedad perdona a veces al criminal, pero nunca perdona al soñador". — Oscar Wilde.